Qué es un skinbooster

Es un tratamiento de microinyecciones de ácido hialurónico muy fluido, a veces combinado con aminoácidos o vitaminas, que se reparte por toda la zona en pequeñas cantidades. No rellena ni da volumen: hidrata la piel desde dentro. El resultado es una piel más jugosa, más luminosa y con mejor textura, como cuando la piel «bebe» bien.

Qué son los polinucleótidos

Son fragmentos de ADN de origen natural, muy purificados, que actúan como un estímulo regenerativo. Ayudan a la piel a repararse y a mejorar su propia calidad: grosor, elasticidad y resistencia. Tampoco rellenan. Donde más los indico es en pieles finas o frágiles, en la ojera cuando el problema es la piel y no el hundimiento, en el cuello y en el escote.

La diferencia, en una frase

El skinbooster hidrata; los polinucleótidos regeneran. Uno mejora cómo se ve la piel hoy y el otro trabaja en cómo está construida.

¿Cuál necesita tu piel?

  • Piel apagada, deshidratada o con textura irregular: suele encajar mejor un skinbooster.
  • Piel fina, con arruguitas finas tipo papel, ojera con piel delgada o cuello con aspecto apergaminado: suelen encajar mejor los polinucleótidos.
  • Las dos cosas a la vez: a veces los combino en un mismo plan, en sesiones alternas.
  • Flacidez o pérdida de volumen: ninguno de los dos es la herramienta principal. Ahí hablamos de bioestimuladores de colágeno o de reponer estructura con ácido hialurónico.

Cómo es el tratamiento

  • Valoración: miro tu piel con luz, al tacto y en movimiento, y te pregunto por tu rutina, tu fotoprotección y lo que te molesta de verdad.
  • Sesión: microinyecciones con aguja muy fina, con anestesia en crema si la zona lo pide. Dura unos 20 o 30 minutos.
  • Después: pueden quedar unas pequeñas pápulas que desaparecen en horas y, a veces, algún pequeño hematoma. Puedes hacer vida normal.
  • Pauta: normalmente es un ciclo de 3 o 4 sesiones separadas unas semanas, y después mantenimiento según cómo responda tu piel.

¿Cuándo se nota?

El skinbooster se empieza a notar en pocas semanas, sobre todo en luminosidad. Los polinucleótidos son más lentos, porque dependen de que tu piel responda, y el cambio se ve de forma progresiva a lo largo del ciclo. En ningún caso es un cambio de un día para otro, y desconfía de quien te lo prometa.

¿Y los exosomas?

Me lo preguntáis mucho porque están de moda. Hoy no los uso: todavía no tienen los estudios suficientes para darme la seguridad que le pido a cualquier tratamiento que pongo en la cara de una paciente. Si la evidencia los respalda en el futuro, los valoraré. Mientras tanto, prefiero trabajar con lo que sé cómo funciona y cómo responde.

Mi criterio

No todo el mundo necesita estos tratamientos, y no tienen sentido solo porque se hayan hecho virales. Si tu piel está bien cuidada, quizá lo que te toca es seguir así. Y ningún tratamiento sustituye a lo básico: fotoprotección todos los días, limpieza suave y una rutina adaptada a tu piel.

¿Se puede hacer en cualquier época del año?

Sí. A diferencia de algunos peelings, ni el skinbooster ni los polinucleótidos hacen la piel más sensible al sol, así que se pueden hacer también en verano, siempre con fotoprotección. Otoño es un buen momento para empezar, para recuperar la piel después del verano.

Si estás en Zaragoza y no sabes cuál te toca

Lo más habitual es que llegues a consulta con una idea y salgas con otra, y está bien que sea así: para eso es la valoración. Aquí tienes más información sobre cómo trabajo la calidad de piel. Y si quieres, mándame unas fotos por WhatsApp y te digo por dónde empezaría.

¿Quieres saber qué necesita tu piel?

Escríbeme por WhatsApp con unas fotos de tu cara con luz natural y te digo qué tratamiento encaja contigo, sin compromiso. La valoración es en Zaragoza.

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